5.

Adéu.
11 meses después, cumplí a medias mi promesa.
Me siento mejor y se supone que no debería escribirlo.
Mi blog era eso; una vía de escape; un depósito de mierda donde un no post signficaba un no verte. Y aunque me dije claramente que no debería haber última entrada, aquí me tienes escribiéndola.
Escribiéndola para ti, que no diciéndotela.
Teclearte a los cuatro vientos un "jódete", porque ya casi no te veo.

4.

No siento.
O cada vez menos.
Tal vez no sea el útlimo post.
Pero siento algo distinto, que viene a ser un no siento.
Te veo menos.

Y puede que sea bueno.

3.

Lo siento.
Gracias por hacerme compañía.

2.

Cabrón.
Grandísimo hijodeputa.
¿Cómo no te das cuenta de todo?
¿Cómo no ves que sin ti no puedo?

1.

Igual.
O parecido.
Que es peor.
Siete meses hace que te fuiste.
Siete meses hace que te siento más que nunca.

0.

Adéu Carles.

Cinco años y casi y medio juntos y seis meses separados.

Te fuiste con otra pero nunca me has dejado. Por eso empecé este blog. Hay gente que pide ayuda; yo te necesito.

Un post por mes. Ésa es mi promesa. Y así hasta que desaparezcas. Para siempre. Porque aunque no estés, te veo.

¿Acaso tú a mí no?

Ya nadie me entiende. Sólo tú que estás aquí. Sólo tú que te fuiste y me dejaste.
Sólo tú que te fuiste y me mataste, y que sigues aquí, manteniéndome con vida.

Te veo sin estar. Te siento si verte. Te pienso. Te vivo. Y el día que esté preparada para no verte nunca más, dejaré de escribir este blog.